La poesía en el rock (Parte II)

Como te adelanté en la primera parte de esta nota, en la entrada del pasado 13 de abril, en la segunda me voy a referir a los versos incluidos en las canciones de The Beatles.

Más allá de que las primeras composiciones de la banda tienen letras bastante rudimentarias, al servicio de la composición musical, pueden hallarse algunas joyitas, aun dentro de esos primeros registros.

Claro ejemplo de esto es un verso de John Lennon, en el tema “There’s a place”, del primer álbum “Please, please me”, de 1962.

There’s a place, where I can go when I feel low, when I feel blue…and it’s my mind…and there’s no time… (Hay un lugar, al que puedo ir, cuando estoy bajoneado, cuando estoy triste…y es mi mente…y no hay tiempo…)

Lo notable de este verso es la metáfora de la mente como refugio, el aislarse del mundo, y de los factores deprimentes. En esta etapa, las composiciones del grupo abordaban básicamente el tema del amor de pareja, por lo que la letra de esta canción, luego de este arranque genial, se vuelve más convencional y desembocando en una canción de amor. Igualmente, más adelante en la canción aparece algún condimento que refuerce el sentido central del tema: “In my mind there’s no sorrow” (En mi mente no hay lamento).

En mi libro “Soy el silencio”, el poema 68 recoge claras influencias de este concepto, aunque con el recurso de la alegoría de la morada representando a la mente.

Mi morada está oscura, vacía y tan fría,

no se escucha una risa ni se huele una flor,

pero es mi morada tan querida, tan mía,

que sólo mis ojos le dibujan color.

En ‘In My Life’, del álbum Rubber Soul de 1965, John pone una sucesión de recuerdos nítidos hacia los que fueron las cosas y seres más queridos de su vida, rematándola con una frase de neto corte amorosa.

«But of all these friends and lovers/ There is no one compares with you / And these memories lose their meaning / When I think of love as something new».

[«Pero de todos esas amigas y amantes / Ninguna se puede comparar contigo / y esos recuerdos pierden su significado / Cuando pienso en el amor como algo nuevo»].

“Eleanor Rigby” es una alegoría de la soledad incluida en el álbum Revolver de 1966. En ella aparecen unos versos de Paul McCartney, muy surrealistas y logrados.

“Eleanor Rigby, wearing the face that she keeps in a jar, by the door” (Eleanor Rigby, vistiendo la cara que guarda en un jarron, detrás de la puerta.)

Al año siguiente, John aporta una letra muy psicodélica, plagada de imágenes y colores, en “Lucy in the sky with diamonds” del Sargent Pepper’s Lonely Heart’s Club Band”.

Es la cumbre poética de John y de la banda. Nótese que en los años posteriores John dejará los versos más poéticos para centrarse en lo que sería sus himnos, con letra muy directa y contenido activista, como lo son sus creaciones como solista “Dale una oportunidad a la paz”, “El poder para el pueblo” o “Imagina”. Tan notorio es el abandono del verso logrado, que es reemplazado por el mensaje directo, que la misma cosa en “Lucy in the Sky with diamonds” la dice metafóricamente “picture yourself” (Retrátate a ti mismo, en el sentido de imagínate),  mientras unos años después lo aborda literalmente en “Imagine”(Imagina)

“Strawberry Fields Forever”, de John de ese mismo año, incluye una estrofa que en si es un poema.

Living is easy with eyes closed

Misunderstanding all you see

It’s getting hard to be someone

But it all works out

It doesn’t matter much to me

(Vivir es fácil con los ojos cerrados,

malinterpretando todo lo que ves.

Se vuelve más duro ser alguien,

pero todo se soluciona.

A mí no me importa mucho.)

Y en la siguiente estrofa tiene una frase, “No one I think is in my tree” (creo que no hay nadie en mi árbol) es una forma metafórica para decir “nadie me comprende”.

Otro de los logros poéticos de Paul llegará en 1968 de la mano de “Blackbird”, del llamado “Álbum Blanco”

“Blackbird singing in the dead of night / Take these broken wings and learn to fly / All your life / You were only waiting for this moment to arise”

[«Mirlo que cantas en plena noche / Coge esas alas rotas y aprende a volar / Toda tu vida / Has estado esperando este momento para despegar»].

Es una gran metáfora y pretende representar la reacción a las tensiones raciales que se intensificaban en los Estados Unidos en la primavera de 1968. Este tema lo retomará años después al grabar con Stevie Wonder, “Ebony and Ivory”, donde la alegoría que arma en base a un teclado en blanco y negro (ébano y marfil), se apoya en la gran armonía que pueden lograr las teclas, en oposición al racismo, que enfrenta lo negro con lo blanco.

Y ya a punto de separarse la banda, toman cuerpo las composiciones de George Harrison, que se anota una excelente letra , poema de amor, en “Something” del Abbey Road, en 1969.

Something in the way she moves /attracts me like no other lover / Something in the way she woos me / I don’t want to leave her now /You know I believe and how

(Algo en la manera en que se mueve / me atrae como ninguna otra amante / Algo en la manera en que me provoca. / No quiero dejarla ahora / sabes que creo y como)

El propio Frank Sinatra, quien la versionó, la destacó como una de las más bellas canciones de amor jamás escritas, destacando que no necesitó incluir ningún “te amo” para destacarse.

Por último, de Paul, del mismo álbum, destaquemos la frase que cierra el disco y la carrera de la banda: “The end”

“And in the end, the love you take is equal to the love you make”. (Y al final el amor que te llevas es igual al amor que haces).

Espero volver a verte por aquí

4 comentarios sobre “La poesía en el rock (Parte II)

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